Ante Francia, "oui" en la Liga Mundial de voleibol

Los cubanos celebran su tercer triunfo en la Liga Mundial de voleibol Creo que es muy arriesgado decir que la selección cubana de voleibol que interviene en la Liga Mundial 2011 "encontró su ritmo"; pero al menos los dos triunfos obtenidos ante un rival más que decepcionante, Francia, son una muy buena noticia, quizás la primera en algunos meses.

Ninguno de los dos triunfos fue fácil (3-1 y 3-2); sin embargo, ahí están los cuatro puntos que colocan a Cuba todavía en la tercera posición; aunque muy cerca de los sorpresivos coreanos.

El capitán Wilfredo León jugó dos excelentes partidos, en los que anotó 56 puntos (29 y 27); mientras Henry Bell volvió a demostrar que ha sido el jugador más estable del equipo. Quizás lo que más me llamó la atención de este segundo desafío fue el bloqueo cubano, que obtuvo 13 puntos, sin dudas la mejor actuación hasta el momento en la Liga en ese departamento. Es cierto que ni siquiera llegaron a tres bloqueos por set; pero al menos es un avance…

Después de tres fines de semana, Cuba muestra un récord de 3 triunfos y 3 derrotas, con 11 sets ganados y 13 perdidos, para un total de 9 puntos. Corea del Sur tiene la misma cantidad de unidades; aunque con un partido menos. La gran noticia de la Liga Mundial ha sido Argentina, que lidera el grupo C, por delante de Serbia; mientras los otros grandes del voleibol, Brasil, Rusia e Italia continúan invictos.

Vea además:

Tabla de posiciones y resultados Liga Mundial voleibol 2011
Estadísticas del partido Cuba 3-2 Francia

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Apología de un segundo lugar

 

Un equipo que entró en la historia del voleibol cubano

Un equipo que entró en la historia del voleibol cubano

 

La imagen del equipo cubano de voleibol en el partido final no fue la mejor, pues hubo desconcentración y un pobre rendimiento en todos los jugadores regulares. Nada funcionó en la selección nacional y Brasil obtuvo su tercera corona consecutiva en un Campeonato mundial con un triunfo muy fácil. El revés fue decepcionante; pero ni siquiera la barrida podrá borrar la agradable sensación que dejó un grupo de jóvenes que supo crecerse ante rivales más experimentados.

Probablemente los brasileños esperaban una mayor resistencia del mismo equipo que una semana antes los había derrotado en cinco sets y en la semifinal pasó por encima de los serbios. En Roma, de seguro, los fanáticos deseaban ver un partido por el título más cerrado y en toda Cuba se anhelaba algo similar; pero, ¿el cansancio? ¿la poca experiencia? ¿la presión? mediaron en el pobre desempeño de la selección.

La última vez que Cuba jugó por el título de un Mundial de voleibol ocurrió en 1990. En esa fecha Wilfredo León no había nacido y la mayoría de los jugadores cubanos ni siquiera asistía al preescolar. En aquel partido contra los italianos la generación de Joel Despaigne, Raúl Diago, Abel Sarmiento e Idalberto Valdés tampoco lució de la mejor forma; sin embargo, al igual que ahora, su actuación en el Mundial fue considerada excelente.

Cuatro años atrás, en el Mundial de Japón, Cuba concluyó en la decimoquinta posición. En realidad no se esperaba mucho más de una selección que comenzaba a recomponerse después de varias modificaciones en la nómina; aunque en 2005 se había alcanzado una esperanzadora medalla de bronce en la Liga. Luego vinieron años de paciente espera, de un crecimiento en el nivel de compenetración del equipo, bajo la conducción de Orlando Samuel.
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Veinte años después, Cuba jugará una final mundial de voleibol

 

Una imagen inolvidable

Una imagen inolvidable

 

Dos décadas atrás la televisión cubana transmitió el partido de Cuba frente a Italia que decidió el título del Mundial, jugado en Río de Janeiro. Los europeos ganaron sin grandes problemas. Ahora la nueva generación de voleibolistas cubanos espera brindar un mejor espectáculo en su regreso a una final mundial.

No importa cómo termine el duelo contra los brasileños. La actuación del equipo nacional ha sido impresionante, sin dudas lo mejor del deporte cubano en 2010, solo comparable con el cuarto título del luchador Mijaín López.

Mucho se ha escrito sobre el desafío semifinal ante Serbia. Después del cuarto set yo fui de los que perdió la esperanza. No me parecía posible un triunfo en el quinto parcial; sin embargo, el 10-8 de los caribeños parecía decisivo. Ahí vino la reacción europea y en menos de cinco minutos, otra vez estaba sentado en el borde de la cama, nervioso, pues la final parecía haberse escapado en una racha consecutiva de malas acciones.

11-13 en la pizarra. En ese momento, el equipo siempre catalogado como “inexperto” demostró su crecimiento. Aguantó la presión, bloqueó todos los ataques serbios y obtuvo un triunfo histórico de 16-14. Después del éxito en la Liga Mundial de 1998, este es el resultado más brillante del voleibol masculino cubano.

Otra vez Robertlandy Simón fue el hombre grande. No anotó más puntos que Wilfredo León, pero sus bloqueos e imponente presencia física representan mucho más que los tantos que llegan al marcador. El capitán más joven entre los 24 equipos que comenzaron el Mundial italiano es el mejor defensor central del mundo. Tiene solo 23 años y ya jugará una final Mundial. Su primera y ojalá no la última.

En la transmisión de la televisora venezolana Tves escuché que “la final soñada era el desafío entre Brasil e Italia”. Aquello realmente me molestó, porque no es un secreto que los organizadores italianos hicieron hasta lo imposible para preparar el mejor organigrama posible para los locales. Los azurris llegaron hasta la discusión de medallas con un solo triunfo convincente ante un rival de calidad, Estados Unidos. El resto fue fácil, demasiado fácil.

Brasil tampoco lució en su mejor forma. El partido contra Bulgaria, el inolvidable 0-3, pareció esconder un deseo no confesado de evitar en la tercera fase a equipos más completos que ya le habían hecho pasar más de un susto a los doble monarcas mundiales. Por supuesto, entre esas selecciones estaba Cuba y también Rusia.

Los sudamericanos son los favoritos para el juego por la medalla de oro. Nadie lo duda. En la era del director técnico Rezende no recuerdo una derrota de una selección brasileña en un partido decisivo; pero siempre hay una primera vez. Ojalá haya llegado para los brasileños.

Vea ademásEstadísticas del equipo cubano en el Mundial

Cuba regresó al máximo nivel del voleibol mundial

León se recuperó y terminó con 22 puntos

León se recuperó y terminó con 22 puntos

Muy pocas veces un equipo que realiza ¡41! errores puede ganar un partido de voleibol ante un rival de tanta calidad como Bulgaria; sin embargo, también en escasas ocasiones una selección logra ¡76! ataques efectivos. Con estos enormes contrastes en su actuación, Cuba derrotó a los europeos en cinco peleadísimos sets y avanzó a la discusión de medallas del Campeonato Mundial de voleibol masculino que tiene lugar en Italia.

La inestabilidad fue la palabra de orden en el equipo cubano. En el segundo parcial lograron una ventaja de 22-14. Quizás se confiaron y ahí vino la debacle: los búlgaros empataron a 23 e incluso tuvieron la ventaja en sus manos ante un mal recibo; pero afortunadamente desperdiciaron esa oportunidad y Cuba igualó el marcador a un set.

Poco después, en el tercero, se produjo una gran reacción, pues llegaron a estar debajo 22-24. Empataron y tomaron la delantera 25-24; aunque no pudieron concretar y la experiencia búlgara se impuso 28-26.

Pensé que no había nada más que hacer cuando los europeos se colocaron 23-21 en el cuarto; sin embargo, me resulta muy agradable escribir que estaba equivocado, pues en ese momento se produjo una reacción extraordinaria que propició el triunfo por 30-28 y en el quinto set el desgaste físico y emocional de los búlgaros jugó un rol determinante en el convincente éxito de 15-11.

El zurdo Rolando Cepeda comenzó impetuoso y marcó la mayoría de sus 15 puntos en los dos primeros sets; mientras Wilfredo León quedaba solo en tres. Al llamado Rey León, sin dudas el mejor jugador del mundo entre los menores de 20 años, lo bloquearon constantemente y sus 2,03 metros de estatura no se hicieron sentir hasta el cuarto set. Fue tan grande su recuperación que León culminó con 22 unidades.

La dirección del equipo, encabezada por Orlando Samuells, hizo los cambios correctos. Llevó al banco a Cepeda que pareció agotarse después de dos sets y también a Joandy Leal quien solo reaccionó en el quinto. Fernando Hernández y Henry Bell cumplieron muy bien su función y Robertlandy Simón, aunque solo alcanzó tres puntos por el bloqueo, también fue fundamental en el éxito colectivo.

Han pasado 12 años desde la última vez que Cuba luchó por una medalla en un campeonato mundial masculino de voleibol. En ese lapso pasaron muchísimas cosas, entre ellas los cambios que tuvo que sufrir el equipo por la partida de los principales jugadores hacia otros países. Quizás esta generación no era la destinada a jugar el Mundial 2010; sin embargo, aceptaron el reto y gracias a su enorme talento y preparación finalmente conformaron a una selección que dejó atrás el cartel de “promesa” para obtener resultados muy valiosos.

En las últimas dos ediciones de la Liga culminaron en la cuarta posición. Ahora tienen garantizados dos partidos más. No tienen nada que perder. Si cedieran en esos dos desafíos, nadie los criticaría y ellos lo saben, así que tal vez tengan menos presión. También saben que una victoria representa una medalla.

El esquivo podio del voleibol cubano

El equipo más exitoso en la historia de las Ligas Mundiales

El equipo más exitoso en la historia de las Ligas Mundiales

Por segunda Liga Mundial consecutiva el equipo cubano de voleibol estuvo muy cerca de volver al podio de premiaciones; pero una vez más los jugadores fallaron en los momentos de mayor tensión y regresarán a casa con las manos vacías. Lástima, porque este equipo me parece que jugó mejor que el de la versión de 2009 y es lógico que así sea, pues los atletas tuvieron un año más de experiencia.

El cuarto lugar pudo ser el tercero (con miles de euros más de premios); sin embargo, ante Serbia, en el cuarto set, faltó la sangre fría para rematar a un excelente rival. De cualquier forma, este partido me hizo olvidar la desilusión de la noche anterior, cuando los cubanos se desmoronaron frente a Brasil en la semifinal. Varias cosas condujeron al cuarto lugar: los saques perdidos, un bloqueo inexistente, el descenso en el nivel de hombres claves como Robertlandy Simón y la intermitencia de Wilfredo León, la gran esperanza del voleibol cubano quien todavía no cumple los 17 años y arrastró a lo largo de la Liga las horas perdidas por las lesiones.

Tampoco quiero dejar fuera a la dirección del equipo. Los micrófonos abiertos de las transmisiones televisivas conspiran contra el cuerpo técnico, pues mientras otras selecciones hacían sugerencias de jugadas puntuales, de cambios en la táctica, para los cubanos los mensajes eran “hay que meter la pelota”, “vamos a bloquear”, “hay que pararlos”. ¡Cualquier persona del mundo podría sugerir eso! Además, en el partido contra Brasil, Orlando Samuells debió pedir muchos más tiempos de descanso, para intentar que sus muchachos retomaran la concentración que les faltó a lo largo de casi todo el desafío. De cualquier forma, aunque esperaba una medalla, siempre será importante reconocer que este equipo de enormes talentos tiene que crecer sin el imprescindible roce en todo el año con el máximo nivel. ¿Cuándo volverán a chocar contra potentes equipos? Al menos este año está el Campeonato mundial, en Italia; pero, ¿y en las otras campañas?

BRASIL, EL MÁS GRANDE
Cuando las cosas rozaron el punto crítico, en el cuarto set del partido final, con los rusos inspirados, cuatro puntos de desventaja en el marcador y la amenaza de un impredecible tie-break, los brasileños sacaron a relucir su enorme calidad y ratificaron lo que no es un secreto: no existe ningún otro equipo que se acerque a ellos. No importó que uno de sus atacadores más importantes, Vissoto, se lesionara en el partido frente a Cuba; tampoco que Bruno Rezende no tuviera su mejor torneo, ni que Giba estuviera casi todo el tiempo lesionado, el Brasil de Bernandinho Rezende supo crecerse nuevamente y conquistó su noveno título en la Liga Mundial, por lo que se colocó como el máximo ganador de estos torneos, con nueve, uno más que Italia.

No fue el Brasil más espectacular de las Ligas. No necesitó serlo. La final de 2009, al menos su partido conclusivo, ante Serbia, fue mucho más completo que el de 2010; pero nadie podrá decir que Rusia no le exigió a los brasileños, solo que ni los gigantes de más de 2,10 metros pudieron frenar el muy repartido ataque sudamericano. Ganó el mejor, el más arrogante, el equipo de la década.

SUMARIO DE LOS MEDALLISTAS EN LIGAS MUNDIALES

Brazil     9     2     4     13
Italia     8     3     2     13
Rusia    1      5      7    13
Cuba    1        5     2     8

Hace calor en La Habana

Wilfredo León no tuvo un buen fin de semana

Wilfredo León no tuvo un buen fin de semana

Abanicos, pedazos de papel, cualquier cosa funcionaba con tal de recibir un “aire extra”. En la cancha del Coliseo de la Ciudad Deportiva, los jugadores de los equipos de voleibol de Argentina y Cuba sudaban ríos, mares y hasta océanos; mientras, en unas gradas no tan llenas como en Ligas Mundiales anteriores, la gente repetía una frase que se ha hecho muy popular en esta tórrida ciudad que continúa extrañando los aguaceros: hace calor en La Habana.

Nunca antes había visto un espectáculo igual. Recuerdo que en una Liga—por el 95 o 96—Brasil protestó con fuerza por la ausencia del aire acondicionado. Ahora imagino que los argentinos hayan protestado con igual intensidad. No es nada fácil jugar durante más de dos horas con una temperatura que debió rondar en la cancha los 40 grados Celsius, especialmente cuando los jugadores no están habituados a esas altas temperaturas. Tampoco es fácil para los fanáticos mantenerse en una instalación diseñada para el aire acondicionado y por la que casi no circula el aire.

¿Quedará arreglado este problema para las visitas de Alemania y Polonia en los próximos fines de semana? Quisiera pensar que sí, porque de lo contrario vendrán más inconformidades y eso no es nada bueno para la imagen de la segunda urbe que más espectadores ha llevado a las gradas en la historia de las Ligas, solo superada por Brasil.

El debut cubano en la XXI edición de la Liga Mundial fue realmente muy bueno: se lograron dos victorias, se obtuvieron cinco puntos de seis posibles y el equipo que apenas tuvo tres partidos de entrenamiento ante Serbia mostró un accionar prometedor; aunque, por supuesto, para llegar a la discusión de las medallas ellos tendrán que mejorar y mucho. Creo que pueden hacerlo, al menos talento no les falta.

Sin dudas el jugador que más me impresionó fue el atacador zurdo de 19 años  Fernando Hernández. No llega a los dos metros (1,96), pero tiene un gran poder de salto y, sobre todo, capacidad de liderazgo. La preocupación del primer fin de semana fue Wilfredo León. Ya los especialistas habían alertado sobre las horas de entrenamiento perdidas por causa de una lesión. Esas carencias fueron muy evidentes ante Argentina: el muchacho de apenas 16 años recibió mal, su saque no se pareció al del año anterior y estuvo perdido en el ataque. La selección lo necesita para soñar con una medalla, pero hay que darle tiempo al llamado “rey León”.

Vea además:
Resultados completos de la primera semana de la Liga Mundial 2010
Conferencia de prensa del primer y segundo partido en La Habana

Voleibol: ¿deporte del año en Cuba?

Roberlandy Simón, líder del equipo cubano de voleibol

Roberlandy Simón, líder del equipo cubano de voleibol

Quizás nunca antes en la historia del deporte cubano un equipo haya recibido la condición de “mejor selección del año” sin haber conquistado un título relevante. Esta realidad probablemente cambie ahora, pues no es un secreto que el equipo cubano de voleibol parece el gran favorito para lograr el reconocimiento que debe de entregarse a finales del mes de diciembre.

Por lo general el béisbol ha ganado el premio colectivo y solo en ocasiones las llamadas “Espectaculares Morenas del Caribe” lograron superar a la pelota; pero 2009 es un año “atípico” y aunque los discípulos del experimentado director Orlando Samuell quedaron fuera del podio de premiaciones en la Liga Mundial, finalizaron en la segunda plaza de la Copa Mundial de campeones, celebrada en Japón, y sí, ganaron el NORCECA, con un éxito final sobre Estados Unidos (campeón olímpico de Beijing),  creo que merecen el premio.

Realmente lo del voleibol masculino ha sido sorprendente. No es nada fácil formar un equipo nuevo casi con frecuencia anual y el colectivo de dirección, encabezado por Samuell, lo ha conseguido. La juventud del sexteto regular, el liderazgo del central Roberlandy Simón—considerado entre los tres mejores del mundo—, la potencia del muchacho de 16 años Wilfredo León y el pase de Raydel Hierrezuelo, junto al potente ataque y saque de Maikel Sánchez y Yohandry Leal convierten a la selección cubana en la gran revelación de 2009 del deporte cubano.

Además, tampoco podemos olvidar que los juveniles, liderados por León, concluyeron en la segunda posición del Campeonato Mundial, solo superados por Brasil.

Entonces, creo que el premio de “Mejor equipo del año” será para el voleibol, por encima del béisbol que no pudo ganar ninguno de los torneos en los que participó en 2009, desde los infantiles de 9-10 años hasta los mayores, en la Copa Europa. Un premio sin títulos… lamentablemente eso nos indica que las cosas no marchan de la mejor manera en el deporte cubano.

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