Un sorpresivo y Gigantesco título de Serie Mundial

 

Los Gigantes de San Francisco celebran

Los Gigantes de San Francisco celebran

Los Gigantes de San Francisco tuvieron que esperar hasta el último día de la temporada regular para saber si finalmente tendrían un puesto en los play offs. Luego demostraron una extraordinaria sangre fría para ganar partido tras partido a los Bravos, por margen de una sola carrera. Ya en la discusión del campeonato de la Liga Nacional tampoco eran favoritos ante los Phillies de Philadelphia y volvieron a ganar los desafíos cerrados.

Entonces los Gigantes retornaron a la Serie Mundial. En 2002 estuvieron a solo seis outs de alcanzar el título; pero les falló el pitcheo de relevo. Tuvieron que esperar ocho años y esta vez los lanzadores no dejaron márgenes a las dudas.

En una de las Series Mundiales más deslucidas de la historia, los Gigantes acabaron con los sueños de los Rangers, en apenas cinco partidos. El equipo de Arlington dejó una muy mala imagen, después de impresionar tanto en su triunfo sobre los súper favoritos Yankees de Nueva York.

El friky, Tim Lincecum, fue mejor que Cliff Lee en dos ocasiones y los Gigantes se las arreglaron para tener a héroes diferentes en cada partido. Ni Juan Uribe ni Edgar Rentería parecían capaces de eclipsar a los poderosos bates de Josh Hamilton y Vladimir Guerrero; sin embargo, en el momento de la verdad fueron ellos los que dispararon los batazos oportunos que ayudaron a los Gigantes a obtener su primer título desde que la franquicia dejó a Nueva York por San Francisco.

La mayoría de los especialistas consideró que la Serie Mundial de 2010 se extendería hasta, al menos, sexto juego. No fue así y lo peor de todo fue que hubo poca emoción. Nada de cierres dramáticos o jugadas controvertidas. El dominio de los Gigantes se hizo sentir desde el primer juego, cuando aplastaron a Lee, hasta la línea de Rentería, con dos compañeros en circulación y dos outs, que decretó el fin de la esperanza para los Rangers.

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