El primer campeonato de béisbol en Cuba

En este post comparto las historias que rodearon al primer campeonato oficial de béisbol en Cuba, jugado 130 años atrás, y que apenas contó con la participación de tres clubes. Si bien es cierto que el torneo desarrolló solo seis desafíos, abrió las puertas de la Liga cubana, el mayor espectáculo del deporte en nuestro país durante ocho décadas.

Debemos comenzar nuestra historia con un breve recuento del primer juego de pelota efectuado en Cuba, al menos el primero que reseñó la prensa. El lugar escogido para aquel desafío, efectuado el domingo 27 de diciembre de 1874, fue el estadio Palmar de Junco. Quizás uno de los detalles más curioso sea que en esa propiedad, cuyo dueño era de apellido Junco, no había palmas. Wenceslao Gálvez en su libro “El baseball en Cuba: historia del baseball en Cuba” del año 1899, aseguró que el terreno en realidad era llano y despejado y estaba situado en el barrio matancero de Pueblo Nuevo.

Hacia el Palmar de Junco se trasladaron los jugadores del Habana Baseball Club, por supuesto, en tren, el medio de transporte más rápido de la época. El Habana fue el primer club de béisbol en Cuba, creado en 1868 y su rival en aquel histórico domingo de 1874 fue el club Matanzas.
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Los Gigantes de Nueva York en La Habana

Adolfo Luque con el uniforme de los Gigantes

Adolfo Luque con el uniforme de los Gigantes

Durante las primeras cinco décadas del siglo pasado, los terrenos de béisbol de La Habana sirvieron como sedes del entrenamiento primaveral para varios de los principales equipos de las Grandes Ligas norteamericanas. El propósito principal de esas visitas era realizar los últimos ajustes en la preparación de los jugadores a escasos días del inicio de la temporada regular y las selecciones también aprovechaban su estancia habanera para jugar contra diversos equipos locales.

La franquicia de los Gigantes de Nueva York fue una de las más asiduas visitantes de nuestro país. De su presencia en Cuba se recuerdan dos momentos inolvidables: en 1920, con Babe Ruth en sus filas y en 1937 cuando una de las leyendas del béisbol cubano, Adolfo Luque, todavía lanzaba para ellos.  
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