El voleibol cubano seguirá en el Mundial…con mucho susto

El susto duró casi dos horas, pero finalmente la selección femenina cubana de voleibol ganó los puntos decisivos y con su victoria por 3 a 1 sobre la República Checa aseguró su inclusión entre los cuatro equipos que discutirán los lugares entre el 9 y el 12 del Campeonato Mundial de voleibol que se efectúa en Japón.

Este era un partido “decisivo” para mantenerse en el evento, pues la derrota significaba el boleto de regreso a Cuba. De seguro fue más cerrado de lo que se esperaba e incluso en un momento del cuarto set pensé que el desafío se extendería hasta el siempre impredecible tie-break; pero con el marcador igualado a 19, las cubanas jugaron mejor esa última parte del parcial y triunfaron por 25-23.

Ahora al equipo nacional solo le resta un partido contra Italia y cualquiera que sea el resultado, ellas discutirían los puestos del 9 al 12, con Turquía o Polonia, las dos sextetas que en el otro grupo concluirían en la quinta y sexta posición. De esta fecha del Mundial, lo más interesante fue el nuevo triunfo de las actuales monarcas, las rusas, que lucen como las claras favoritas para defender su corona ante Brasil o Estados Unidos.

Resultado final del juego:  Cuba (3) – República Checa (1)  25-22  28-30  25-22  25-23

Vea además: Estadísticas de las jugadores cubanas en el partido (.pdf)

Veinte años después, Cuba jugará una final mundial de voleibol

 

Una imagen inolvidable

Una imagen inolvidable

 

Dos décadas atrás la televisión cubana transmitió el partido de Cuba frente a Italia que decidió el título del Mundial, jugado en Río de Janeiro. Los europeos ganaron sin grandes problemas. Ahora la nueva generación de voleibolistas cubanos espera brindar un mejor espectáculo en su regreso a una final mundial.

No importa cómo termine el duelo contra los brasileños. La actuación del equipo nacional ha sido impresionante, sin dudas lo mejor del deporte cubano en 2010, solo comparable con el cuarto título del luchador Mijaín López.

Mucho se ha escrito sobre el desafío semifinal ante Serbia. Después del cuarto set yo fui de los que perdió la esperanza. No me parecía posible un triunfo en el quinto parcial; sin embargo, el 10-8 de los caribeños parecía decisivo. Ahí vino la reacción europea y en menos de cinco minutos, otra vez estaba sentado en el borde de la cama, nervioso, pues la final parecía haberse escapado en una racha consecutiva de malas acciones.

11-13 en la pizarra. En ese momento, el equipo siempre catalogado como “inexperto” demostró su crecimiento. Aguantó la presión, bloqueó todos los ataques serbios y obtuvo un triunfo histórico de 16-14. Después del éxito en la Liga Mundial de 1998, este es el resultado más brillante del voleibol masculino cubano.

Otra vez Robertlandy Simón fue el hombre grande. No anotó más puntos que Wilfredo León, pero sus bloqueos e imponente presencia física representan mucho más que los tantos que llegan al marcador. El capitán más joven entre los 24 equipos que comenzaron el Mundial italiano es el mejor defensor central del mundo. Tiene solo 23 años y ya jugará una final Mundial. Su primera y ojalá no la última.

En la transmisión de la televisora venezolana Tves escuché que “la final soñada era el desafío entre Brasil e Italia”. Aquello realmente me molestó, porque no es un secreto que los organizadores italianos hicieron hasta lo imposible para preparar el mejor organigrama posible para los locales. Los azurris llegaron hasta la discusión de medallas con un solo triunfo convincente ante un rival de calidad, Estados Unidos. El resto fue fácil, demasiado fácil.

Brasil tampoco lució en su mejor forma. El partido contra Bulgaria, el inolvidable 0-3, pareció esconder un deseo no confesado de evitar en la tercera fase a equipos más completos que ya le habían hecho pasar más de un susto a los doble monarcas mundiales. Por supuesto, entre esas selecciones estaba Cuba y también Rusia.

Los sudamericanos son los favoritos para el juego por la medalla de oro. Nadie lo duda. En la era del director técnico Rezende no recuerdo una derrota de una selección brasileña en un partido decisivo; pero siempre hay una primera vez. Ojalá haya llegado para los brasileños.

Vea ademásEstadísticas del equipo cubano en el Mundial

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