Preguntas sin respuestas luego de otra derrota cubana

Demasiados dolores de cabeza para un solo director

Demasiados dolores de cabeza para un solo director

Todos los saben y aparece en la portada de múltiples sitios en Internet. Cuba perdió ante República Dominicana por segunda ocasión y concluyó con la medalla de plata del torneo de las Américas que concedió plazas para el Mundial de 2011 (todavía sin sede) y los Panamericanos de Guadalajara, también en 2011.

La última vez que Cuba cedió en tres partidos, en un mismo torneo, ocurrió en el primer Clásico Mundial, en 2006; pero al menos allí esos reveses no supieron tan mal porque comprendíamos que estábamos jugando ante equipos realmente fuertes, en muchos casos superiores. Ninguno de estos argumentos se aplica ahora en el descalabro de San Juan.

Imagino que vendrán las justificaciones. Realmente se cumplió el objetivo de alcanzar la clasificación para los dos torneos; sin embargo, la actuación fue tan pobre, las decisiones fueron tan erráticas, hubo tanto desnivel en el rendimiento que considero que nadie pueda minimizar las derrotas detrás de la frase “misión cumplida”. Me hubiera gustado que Eduardo Martín Saura, el director del equipo que siempre he seguido en las Series Nacionales, realizara un mejor papel. No fue así e incluso su puesto al frente de la selección para la muy cercana Copa Intercontinental pudiera estar en peligro. Ojalá me equivoque.

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS
– ¿Para qué llevar once lanzadores, si varios de ellos apenas tuvieron acción?
– ¿Cuál fue el rol de Pedro Luis Lazo?
– ¿Quién conformó al equipo? Si fue Martín Saura, la culpa es completamente suya, por lo errado que demostró ser llevar solo 4 jardineros.
– Si llevamos un segundo torpedero, Aledmis Díaz, ¿para qué improvisar?
– ¿Por qué esperar al último partido para llevar al banco a Yuliesky Gourriel?
– ¿Cómo entender la pobrísima ofensiva cubana en los dos partidos decisivos?
– ¿Qué tiempo lleva Omar Linares como entrenador de bateo para asumir esa posición en el equipo nacional? (Su brillantez como jugador nadie la puede cuestionar, pero sería absurdo pensar que todo aquel que supo batear, luego tendrá la pedagogía necesaria para enseñar  a otros jugadores)
–  ¿Dónde quedó la especialización del pitcheo cubano? (Perdonen lo repetitiva que es esta pregunta, la podrán encontrar en otros posts que he publicado aquí)
– ¿Por qué un solo zurdo relevista? En La Habana quedaron dos abridores, pero que se prepararon en la función del relevo. El torneo demostró que al menos uno hizo falta

Son tantas las interrogantes y muy pocas las respuestas realmente convincentes. La actuación fue mediocre. Quizás una de las más pálidas de todos los tiempos y llegó en el peor momento. El béisbol cubano sigue en deuda y los deseos por obtener un título realmente importante (el Mundial universitario en realidad fue un evento muy débil) siguen latentes.

Vea además: Cuatro cubanos en el equipo Todos Estrellas del torneo

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República Dominicana vs. Cuba, ¿habrá desquite en la final?

 

Despaigne conectó el imparable decisivo

Despaigne conectó el imparable decisivo

Creo que nadie esperaba esta final en el torneo Pre-Mundial de Puerto Rico. Luego de la impresionante actuación de los estadounidenses, el único equipo invicto en las dos fases, pues lo más lógico hubiera sido pensar que los norteños pasarían sin problemas por encima de República Dominicana y enfrentarían nuevamente a Cuba en la disputa del título.

Los dominicanos tenían una idea diferente y derrotaron a Estados Unidos 7 por 2 en lo que constituyó la mayor sorpresa del evento. Unas horas antes faltó muy poco para que Venezuela también rompiera los pronósticos frente a los cubanos.

Cuando leí que Eduardo Martín Saura tomaría las riendas del equipo consideré que era la decisión más correcta. Décadas al frente de Villa Clara en la Serie Nacional, con buenos resultados en la mayoría de las ocasiones, resultaban un aval convincente; sin embargo, tengo que reconocer que me han decepcionado muchas de las decisiones adoptadas por el veterano manager.

Desde la misma composición del equipo cubano hubo “huecos” en la nómina. Once lanzadores que todos sabíamos que no iban a ser utilizados, apenas un relevista zurdo, solo cuatro jardineros. Quizás algunos creyeron que ninguna de estas dificultades aparecería en el evento que, realmente, no lucía como uno de los más fuertes. No porque los participantes no tuvieran tradición. Todo lo contrario, sino por las plantillas que se anunciaban.

Contra Venezuela, en el partido semifinal, los peores miedos se convirtieron en realidad. El bateo volvió a fallar y Martín Saura recurrió a las improvisaciones, al situar a Michel Enríquez ¡en el campo corto! Después de seis entradas, los venezolanos iban delante por 2 a 1 y nada parecía funcionar para los cubanos. El director hizo cambios poco efectivos en la alineación. Colocó a Alexei Bell como ¡primer bate! (usualmente es tercero o cuarto con Santiago de Cuba en la Serie Nacional); y sentó a Héctor Olivera, el líder en imparables del equipo. Además, dejó una vez más en el banco a Alexander Malleta, por José Dariel Abreu quien no ha estado en su mejor forma.

Pero la historia ya la conocemos: Héctor Olivera, como emergente, conectó dos indiscutibles muy importantes, Alfredo Despaigne disparó el batazo decisivo y desde el montículo Jonder Martínez y Yadier Pedroso se encargaron de resolver el gran problema que afrontó su coterráneo Yuliesky González, completamente errático (¿demasiado descanso?) en su brevísima presentación en el primer inning.

Quince días atrás ni siquiera se conocía si República Dominicana asistiría al Pre-Mundial. La Federación de ese país alegó tener problemas con el financiamiento (¡increíble); pero finalmente lograron reunir a un equipo con algunos veteranos que militaron, en algún momento, en Grandes Ligas y otros jóvenes talentos. No comenzaron bien el torneo, pues les faltaba entrenamiento y trabajo en colectivo; sin embargo, ya en la segunda fase se crecieron y derrotaron a Cuba, 9-6; luego sorprendieron a Estados Unidos y de seguro esperan repetir el triunfo sobre los cubanos en la discusión del título.

Para Cuba es la oportunidad de despedirse con una mejor  imagen. Quizás ni el triunfo calme las críticas que recorren al país. En una nación que respira béisbol, las improvisaciones y pobres rendimientos nunca recibirán buenas evaluaciones por parte de los fanáticos. Norge Luis Vera, el lanzador más consistente en eventos internacionales de las últimas décadas, de seguro recibirá la pelota y desde el banco, porque ha calentado en muy pocas ocasiones y apenas ha trabajado un inning, Pedro Luis Lazo podría presenciar su último partido como miembro del equipo nacional, pues el pitcher con más victorias en la historia de la pelota cubana ha ratificado su intención de retirarse.

Finalmente hubo “goleada” ante Argentina en Pre-Mundial de béisbol

Mayeta disparó un cuadrangular con las bases llenas

Mayeta disparó un cuadrangular con las bases llenas

Muchos pensábamos que la segunda presentación de Cuba en el Pre-Mundial de Puerto Rico, ante Argentina, culminaría con un cómodo fuera de combate en siete capítulos; sin embargo, la realidad fue diferente, pues los sudamericanos lanzaron bien durante la mayor parte del desafío, los cubanos dejaron a 11 corredores en circulación y el triunfo final fue de 9 carreras a 1.

La lluvia amenazó con suspender el partido en Mayagüez, como sucedió el día anterior; pero finalmente el cielo se despejó y ambos equipos pudieron salir al terreno. Desde el montículo el derecho Miguel Alfredo González no tuvo dificultades para dominar a una selección que de seguro juega mucho mejor al fútbol. Imagino que para Eduardo Martín Saura haya sido interesante reencontrarse con Argentina, pues el experimentado director antillano dirigió a ese país en los Panamericanos de Mar del Plata, en 1995 y se mantuvo trabajando allí durante algunos años.

En la alineación cubana hubo solo un cambio. Martín Saura colocó como receptor a otro villaclareño, Yulexis la Rosa, y este respondió en el segundo inning con un imparable que trajo la primera anotación cubana. Luego Alfredo Despaigne aprovechó un lanzamiento en la zona alta y conectó, en ese momento, el primer cuadrangular del equipo.

Me llamó muchísimo la atención la poca efectividad de los bateadores cubanos. Al menos en tres ocasiones tuvieron las bases llenas y no apareció el batazo oportuno, hasta que Alexander Mayeta disparó un largo jonrón por el jardín derecho, con tres corredores en circulación.  Además, el relevo del zurdo Norberto González—el único pitcher de esa mano—no fue el mejor, ya que entró descontrolado y los argentinos le marcaron en el octavo inning la única carrera limpia que ha permitido el cuerpo de lanzadores de Cuba en dos desafíos. Por último, Pedro Luis Lazo salió a estirar su brazo en el noveno capítulo, permitió un jit, cometió un balk y regaló un boleto, antes de sacar el out 27.

La tercera presentación de la selección nacional será ante Nicaragua, un rival muy conocido, porque recientemente chocaron en cinco ocasiones en La Habana y aquí todos los partidos favorecieron a los cubanos.

ANOTACIONES POR ENTRADAS
Argentina    000  000  010       1 – 4 – 2
Cuba           011   201  04x           9 – 13 – 1
Ganó: Miguel Alfredo González Perdió: Ernesto Comoglio
Jonrones: Alfredo Despaigne y Alexander Mayeta (con bases llenas)

Martín Saura y la dirección de un equipo

Si hay un puesto en Cuba que siempre suscita polémicas es el de director de un equipo nacional de béisbol. Para muchos hombres este ha sido el sueño de su vida; otros han huido de él, quizás porque saben que la ingratitud humana, en muchas ocasiones, pesa más. A la persona que recibe la nada fácil tarea de dirigir a 24 jugadores se le exigirá solo una cosa: ganar. Nada más. No importa que el equipo haya lucido bien o que los rivales— ¡al fin lo reconocemos!—sean mejores. El manager tiene que ganar o sencillamente arderá en la hoguera de la opinión pública deportiva cubana que suele ser, en estos casos, muy abierta.

En la larga historia de participaciones cubanas en los más diversos torneos internacionales, han sobresalido varios nombres. En primer lugar Serbio Tulio Borges quien dirigió a la selección nacional en múltiples campeonatos mundiales; también Jorge Fuentes, campeón olímpico en Barcelona y Atlanta. En la lista entraría Higinio Vélez, tal vez con resultados menores, pero hay que reconocer que el santiaguero tuvo que dirigir en la etapa de los profesionales y no frente a estudiantes universitarios. Higinio estuvo al frente del primer Clásico Mundial, en 2006 y allí se recuerda su discusión-expulsión en el decisivo partido ante Puerto Rico; aunque, en realidad, el hombre que comandó a la más impresionante maquinaria ofensiva en la Serie Nacional (Santiago de Cuba, 1999-2001) tomó decisiones acertadas en ese Clásico. No puede decirse lo mismo de la segunda versión, en 2009.

Después de 2004, el puesto de director del equipo Cuba ha provocado encendidas polémicas. Si antes asumíamos que Borges o Fuentes estarían al frente, eso no ha vuelto a suceder y luego de cada Serie Nacional, una de las primeras preguntas que se ha hecho el fanático cubano es ¿quién dirigirá? Sí, porque las nóminas no han variado mucho—de acuerdo, me dirán, han cambiado, pero no por razones de bajo rendimiento—; sin embargo, ningún manager ha sido capaz de mantener su puesto de trabajo por mucho tiempo.

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Final inédita en la pelota cubana

Sorprendentes campeones de la zona oriental

Sorprendentes campeones de la zona oriental

Mientras el jardinero Ramón Lunar recorría las bases con los brazos en alto después de conectar el jonrón más importante de su vida, el que le dio el título de la zona oriental a Villa Clara, y el público que resistió las horas de suspensión por  lluvia aplaudía frenéticamente en el estadio Sandino de Santa Clara, yo todavía no podía creer lo que acababa de presenciar.

Quizás nunca antes un equipo había sido tan subestimado como Villa Clara y de seguro en la historia más reciente ninguna otra selección fue capaz de dejar en el camino al antiguo campeón (Santiago de Cuba) y a la novena con mejor actuación en la etapa clasificatoria (Ciego de Avila) . Esto es suficiente para garantizarles a los villaclareños un lugar entre las actuaciones más sobresalientes de todos los tiempos en la Serie Nacional cubana de béisbol.

Villa Clara vs. La Habana protagonizarán la gran final de la Serie. Los habaneros tienen un mejor pitcheo y probablemente muchos los consideren favoritos, también yo; pero ya me he equivocado anteriormente. Espero que una vez más mis pronósticos fallen porque nada me alegraría más que ver al director Eduardo Martín Saura alzar el trofeo de campeón nacional.

Después del Clásico Mundial

Martín Saura enfrenta una compleja situación en Villa Clara

Martín Saura enfrenta una compleja situación en Villa Clara

El receso durante 45 días de la Serie Nacional de béisbol y la preparación de los equipos en ese período tal vez no preocupó a muchos, quizás porque todas las miradas estaban concentradas en el Clásico Mundial; sin embargo, un análisis de las actuaciones de varias selecciones después de la reanudación permite apreciar notables cambios, especialmente en Villa Clara y Sancti Spíritus.

La llegada de Eduardo Martín Saura a la dirección de Villa Clara produjo algunas dudas entre los fanáticos a ese equipo; pero luego de un espectacular inicio, con 14 triunfos consecutivos y una cómoda ventaja en el primer lugar de la zona oriental, nadie pareció extrañar a Víctor Mesa, el manager que llevó a los villaclareños a ocho incursiones en los play offs.

Todo marchaba bien para la selección que viste de naranja. Su cuerpo de lanzadores—sin grandes figuras—cumplía sus funciones y los relevistas eran los de mejor actuación del campeonato, liderados por el dúo que conformaban el zurdo Misael Siverio y el cerrador Yolexis Ulacia.
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El enigma de Martín Saura con Villa Clara

Martin Saura, el mejor director de la Serie

Martín Saura, el mejor director de la Serie

Su personalidad no llama la atención como la de Víctor Mesa. No le gritan desde las gradas, no gesticula constantemente ni se mueve inquieto por el banco; tampoco realiza continuos cambios a la defensa; aunque los jugadores ya parecen acostumbrados a la forma de dirigir de Eduardo Martín Saura, el hombre que ha guiado a Villa Clara a uno de los inicios más espectaculares en la Serie Nacional de béisbol.

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