Duelo de mariscales en un Súper Bowl helado

Las gélidas temperaturas que continúan golpeando a gran parte de Estados Unidos de seguro preocupan a los directivos de la NFL. Quizás no quieran reconocerlo públicamente, pero las pulgadas de nieve, los vuelos cancelados y las carreteras congeladas en el área de Dallas-Fort Worth no son buenas noticias en vísperas del juego más seguido del año: el Súper Bowl XLV.

Dos de los equipos con más historia y mayor número de seguidores, los Green Bay Packers y los Pittsburgh Steelers lucharán por levantar, una vez más, el trofeo Lombardi y aunque el partido se celebrará en el espectacular Cowboys Stadium, que cuenta con un domo (por tanto, la temperatura no será un problema), imagino que para los fanáticos del fútbol americano, acostumbrados a presenciar el Súper Bowl en los climas cálidos de la Florida o Nueva Orleans, será impactante el hecho de llegar a un estadio rodeado de nieve; aunque probablemente este impacto sea menor que el precio mínimo de 1000 dólares por entrada; mientras en algunos sitios en Internet, según leí, se comercializaban los tickets a 5000 dólares.

El gran negocio que significa el Súper Bowl cerraría una temporada muy productiva para la NFL que dejó ingresos cercanos a los 9000 millones de dólares; aunque no podemos olvidar que la amenaza de una posible huelga produce inquietud en los fanáticos y dolores de cabeza para los ejecutivos y la unión de jugadores. Ellos retornarán una y otra vez a la mesa de negociación, hasta firmar un nuevo contrato colectivo. Tal vez demoren varios meses y cada grupo utilice las más diversas tácticas para presionar al otro; pero al final, en septiembre de 2011, en el Lambeau Field o en el Heinz Field, el ovoide volverá rodar.

RODGERS VS. ROETHLISBERGER, EL GRAN DUELO DEL SÚPER BOWL

Favre y Rodgers, siempre con cara de pocos amigos

Favre y Rodgers, siempre con cara de pocos amigos

No ha sido fácil para Aaron Rodgers reemplazar a uno de los mayores íconos de la ciudad y de la NFL. Ni siquiera un triunfo sobre los Steelers en el Súper Bowl haría olvidar a los fanáticos de los Packers el legado de Brett Favre; pero la desmemoria trabaja a mediano y largo plazo y podría ser un factor que influya en el olvido de Favre, especialmente entre los seguidores de Green Bay quienes nunca le perdonarán a su ídolo el haberse marchado primero a Nueva York y luego a Minnesota.

Después de sentarse en el banco durante algunas temporadas, mientras Favre lideraba a los Packers y no compartía muchas palabras con él, Rodgers supo aprovechar la oportunidad y del sexto sitio en los play offs, el mariscal llevó a Green Bay al Súper Bowl. Esto no es poco, pues los Packers tuvieron que vencer a equipos que lucían superiores como Atlanta y Chicago.

Por el otro lado, Ben Roethlisberger jugará su tercer Súper Bowl. En las dos presentaciones previas no tuvo números espectaculares (en realidad, en pocos juegos de postemporada ha tenido índices de eficiencia extraordinarios); sin embargo, ha sabido lanzar el pase correcto, en el momento preciso. Por eso tiene dos anillos de campeón. Los problemas fuera del terreno de juego (acusaciones por violación sexual) lo mantuvieron inactivo en las primeras semanas; no obstante, Big Ben regresó en gran forma y condujo a los Steelers a la octava participación en el Súper Bowl.

Los pronósticos de los expertos y las casas de apuestas favorecen a Green Bay; aunque con márgenes muy pequeños. La única idea que todos sí parecen compartir es que el Súper Bowl XLV será un juego muy reñido y… ¿tendremos el primer tiempo extra en la historia del partido más seguido del año?
Rodger y Big Ben en cifras

En marzo de 2008 Roethlisberger firmó un contrato de ocho años y 102 millones de dólares. El acuerdo incluyó 33.2 millones garantizados y un bono por firmar de 25.2 millones. En 2011 su salario fue de 11,6 mdd. En la campaña regular intervino en 12 partidos, lanzó para 3,200 yardas, 17 pases de touchdown y recibió cinco intercepciones.

Rodgers firmó, también en 2008, un contrato de 6 años y 65 millones de dólares. Su sueldo en 2010-2011 fue de 7,25 millones. En la temporada intervino en 15 partidos y lanzó para 3,992 yardas, 28 touchdowns y tuvo 11 intercepciones.

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Pittsburgh y Green Bay, cada vez más cerca del Súper Bowl

Después de la primera mitad del partido, entre Baltimore Ravens y Pittsburgh Steelers, tal vez ni siquiera los más fanáticos seguidores del mariscal Ben Roethlisberger pensaron que era posible remontar el marcador. No era solo la pizarra adversa de 7-21, sino, especialmente, la manera en que los Ravens afrontaron ese partido, ante un estadio completamente en contra.

Sin embargo, en la segunda mitad parece que al terreno salió otro equipo. Resulta increíble que los Ravens apenas hayan llegado a 28 yardas. La defensiva de los Steelers siempre ha sido formidable; pero…solo 28 yardas demuestran una debacle de Joe Flacco y compañía.

Big Ben vuelve a impresionar. Su personalidad fuera de los terrenos sin dudas es cuestionable; pero con el ovoide en la mano tiene la suficiente sangre fría para decidir partidos cerrados (inolvidable el Súper Bowl ante Arizona). Su pase profundo en 3er down y 19 yardas para Antonio Brown cambió el curso del partido. Si lo interceptaban, pues sería en una mala posición para Baltimore; pero como sí conectó….Ahora los Steelers esperan por el ganador entre los Jets y Patriots.

RODGERS ¿HACE OLVIDAR A FAVRE?
El sexto clasificado de la Conferencia Nacional está a solo un juego de alcanzar el Súper Bowl. Los Green Bay Packers, apoyados en una noche casi perfecta de su mariscal Aaron Rodgers aplastaron a los Atlanta Falcons, el mejor equipo en la temporada regular. Rodgers fue sencillamente imparable y completó 31 de los 36 pases que realizó, con 336 yardas, 3 touchdowns y ninguna intercepción.

Con Matt Ryan sucedió lo contrario. Los Falcons comenzaron impetuosos y creí que luego de tomar la delantera por 14 a 7, gracias a las 102 yardas que corrió Eric Weems, en la devolución de kick-off de los Packers, pues el partido estaba por completo a su favor. Pero estaba equivocado, porque a partir de ese momento, los Packers marcaron 35 puntos de forma consecutiva y volvieron a ser la gran noticia de los play offs de la NFL.

De inmediato surgieron las comparaciones entre Rodgers y Brett Favre. Los números de Rodgers fueron muy buenos (Favre nunca alcanzó esas cifras en postemporada), pero de ahí a asegurar que “Rodgers había borrado el recuerdo de Favre de los fanáticos de los Packers” me parece exagerado.

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