Día de récords en la pelota cubana

Bell...12 impulsadas en el debut. Nada mal

Bell...12 impulsadas en el debut. Nada mal

El derecho pinareño Pedro Luis Lazo había anunciado por todas partes que la pasada temporada sería su última en las Series Nacionales cubanas. Afortunadamente el lanzador más ganador de la historia prorrogó su retiro, volvió al montículo y, como ha sucedido tantas veces, dominó sin problemas a sus rivales.

Esta vez las víctimas fueron los cienfuegueros y con su sólida actuación, Lazo obtuvo su victoria número 250 en las Series, una marca impresionante y que podría estar en los libros…tal vez por siempre. ¿No me creen? Veamos los que le siguen: Jorge Luis Valdés, 234, retirado hace más de una década; el súper veterano Carlos Yanes, 231, aunque con 26 campeonatos y 45 años…hará lo posible por superar a Valdés.

Después no aparece nadie, ni siquiera con 180 triunfos, así que Lazo, con 36 años y todavía en buena forma física—y sin contrarios que le exijan mucho—podría alcanzar las 270 victorias con dos años más de buenos resultados.
Sigue leyendo

Los récords más espectaculares del béisbol cubano

Omar Linares quedó muy cerca de conectar 5 jonrones en un partido

Omar Linares quedó muy cerca de conectar 5 jonrones en un partido

El béisbol necesita de los récords por, al menos, dos fuertes razones: impulsan la rivalidad entre los atletas y atraen una mayor cantidad de fanáticos a los estadios. Seleccionar cuáles han sido las marcas ofensivas más interesantes impuestas en las Series Nacionales, surgidas en 1962, sin dudas es una tarea muy complicada; no obstante, un vistazo a la Guía Oficial, publicación anual donde se recogen las principales estadísticas de la pelota, permite apreciar que hay algunos jugadores y equipos que lograron verdaderas hazañas con el bate en la mano y, por tanto, no deberían quedar fuera de esa posible selección de los récords más espectaculares.

Tal vez en la centenaria historia del principal pasatiempo cubano no se recuerda un fin de semana tan ofensivo como el protagonizado por  Villa Clara y Las Tunas, en enero de 1995. La diferencia de calidad entre ambos, en aquella 34 edición de la Serie Nacional, era inmensa, y ese desnivel quedó reflejado en los dos marcadores del doble juego del 14 de enero en el estadio tunero Julio Antonio Mella. Los villaclareños dominaron los primeros años de la década del noventa, con tres títulos nacionales consecutivos, guiados por el director Pedro Jova; pero nunca en sus tres coronas batearon tanto como aquel sábado frente al débil cuerpo de lanzadores tunero.
Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: