Mi Columna Deportiva tiene dominio y hosting propio

¡Amig@s!

Mi Columna Deportiva ya tiene dominio y hosting propio, así que los invito a que visiten http://columnadeportiva.com , un sitio en el que he trabajado durante meses y que cuenta con un nuevo diseño más atractivo, una mejor organización de la información, así como mayor integración con las redes sociales.

Entonces, los que entren a esta versión anterior de mi blog, por favor, clic en http://columnadeportiva.com Gracias por leer mis artículos y por comentar en los que les parezcan más interesantes.

La condena de Barry Bonds

Sus antiguos compañeros de equipo lo confirman; además, las pruebas médicas y declaraciones de testigos aseguran que la cabeza de Barry Bonds creció y sus testículos se encogieron como resultado del uso continuo de esteroides; sin embargo, el hombre que más cuadrangulares ha conectado en las Grandes Ligas sigue aferrado a un mismo argumento: cuando él tomaba pastillas o se inyectaba, lo hacía sin conocer que estaba introduciendo sustancias prohibidas en su cuerpo.

La historia comienza en 2003. Dos años antes Barry Bonds, la gran estrella de los Gigantes de San Francisco, de la Liga Nacional, logró el impresionante récord de 73 jonrones, en una misma temporada y rompió así la marca de otro famoso y ya confeso tramposo: Mark McGwire quien en 1998 disparó 70 vuelacercas.

Todo se complicó para Bonds cuando se destapó el escándalo de los laboratorios BALCO, en San Francisco. Allí se producían sustancias prohibidas, supuestamente indetectables—como la “célebre” THG—y luego se repartían entre deportistas de elite. No pocos peloteros quedaron involucrados, entre ellos Jason Giambi quien aprovechó las ventajas que le ofrecían “el transparente” y “la crema”—nombres en código de los esteroides— para obtener mejores resultados ofensivos.

El entrenador de Bonds en ese momento era Greg Anderson que también mantenía una relación con Giambi, al que le enviaba los productos realizados en BALCO. Anderson fue uno de los primeros implicados en las investigaciones y esto obligó a Bonds a declarar, bajo juramento, en una corte. En ese día de 2003 el jugador no lo pensó dos veces para afirmar, con voz segura, que nunca había utilizado sustancias prohibidas.
Sigue leyendo

Presidentes en el banquillo de acusados

Silvio Berlusconi tiene una íntima relación con los tribunales italianos. Allí lo conocen muy bien; aunque el primer ministro no sabe cómo es la cárcel por dentro, ya que ha utilizado, una y otra vez, las conexiones políticas y una fortuna de miles de millones de euros para escapar de las múltiples acusaciones recibidas. No pocos dudan que los nuevos cargos en su contra, por prostitución de una mujer menor de edad, también terminen en el limbo legal.

Quizás el más reciente escándalo del sórdido multimillonario no tendría mucho interés para el universo deportivo, si no fuera porque Berlusconi… es dueño del club Milán A.C, líder actual del Calcio y una de las selecciones con mayor número de seguidores en todo el mundo.

La imagen de “Il Cavaliere” se ha ido deteriorando, en un proceso lento y al parecer irreversible; pero tal vez esto no le importe tanto el extravagante político, de 74 años, quien mantiene su riqueza, sustentada en un enorme imperio de telecomunicaciones que le permite controlar una parte importante de la prensa privada italiana y, de cierta forma, ejercer presión sobre la estatal.

Berlusconi ha abierto su chequera en innumerables ocasiones para atraer a la grama del estadio San Siro a muchas de las principales estrellas del fútbol. Los métodos utilizados al obtener los servicios de esos grandes astros han recibido algunas críticas; pero para no pocos fanáticos los títulos del Calcio y de la Liga de Campeones son más importantes.

Esta visión del “resultado deportivo justifica los medios” es compartida y defendida por muchos, no solo en el fútbol. A partir de esa apreciación se puede entender que aunque la credibilidad de Berlusconi como persona sea cada vez menor y en los tribunales se hayan demostrado sus múltiples delitos— corrupción, falsificación de balance, financiación ilícita de un partido político—en realidad “Il Cavaliere” podría perder, definitivamente, su carrera política; sin embargo, luce muy afianzado como propietario del Milán.

Otro de los grandes equipos del mundo—para muchos el mejor—, el Barcelona, también ha atravesado una crisis reciente de credibilidad en su junta directiva. En 2003 Joan Laporta sustituyó a Joan Gaspart en la presidencia del club y desde el primer momento planteó que su principal objetivo sería “Primero, el Barça” para recuperar las posiciones perdidas en Europa. Después de dos períodos de mandato—no consecutivos— los números indican que los blaugranas lo ganaron absolutamente todo bajo el “liderazgo de Laporta: cuatro títulos de Liga; dos de Liga de Campeones; una Copa del Rey;  una Supercopa de Europa y una Copa Mundial de clubes.

A pesar de la diversidad de títulos, la estancia de Laporta al frente de los destinos del Barcelona no concluyó en los mejores términos. Los socios del club no estaban conformes con su gestión económica, así que decidieron elegir a un nuevo presidente, Sandro Rosell. La pérdida de las elecciones fue el menor de los problemas para el catalán, porque de inmediato la nueva junta comenzó una investigación para conocer, a fondo, la situación económica que había dejado atrás Laporta. Era difícil aceptar que un club tan exitoso pudiera tener deudas cercanas a los 50 millones de euros.
Sigue leyendo

Alonso, Karlovic y la velocidad en el deporte

Creo que solo una vez monté en un carro que sobrepasó, durante unos pocos segundos, los 180 kilómetros por hora. La sensación fue impresionante, a pesar de su corta duración. Siempre me ha gustado la velocidad en carretera; aunque ya sabemos que en esta Isla, con tantas calles “heridas” y llenas de baches antológicos, con largas historias y causantes de no pocos accidentes, pues realmente es un enorme riesgo apretar el acelerador.

Por estos días he leído la polémica a partir de una ley que establece en 110 kilómetros por hora el límite de velocidad que podrán alcanzar los vehículos que circulen por autopistas en España. Parece que al doble campeón mundial de la Fórmula 1, Fernando Alonso, no le agradó la idea y dijo que a esa velocidad era “difícil mantenerse despierto”. Las autoridades ibéricas contraatacaron y mencionaron el nombre del mayor rival de Alonso—también fuera de las pistas—: el británico Lewis Hamilton.

De acuerdo con el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, Hamilton “no se queda dormido al volante” cuando conduce por el Reino Unido a 110 kilómetros por hora. Quizás no fue el mejor ejemplo porque ya sabemos los diversos problemas que ha tenido Hamilton con la policía, por correr, en su Mercedes, a velocidades superiores a los 200 kilómetros. Las múltiples multas pagadas indican que el británico ha intentado acercar las autopistas de su país natal y de Francia con las rectas de los circuitos en la F1. Entonces, Alonso no debería “preocuparse tanto”. Si quiere correr, la temporada de la F1, aunque retardada por los conflictos en Bahréin, ya está muy cerca.

UN SAQUE INCREÍBLE
El croata Iván Karlovic de seguro ya ha visto pasar sus mejores momentos en el tenis. No obstante, a sus 32 años, el jugador más alto de este deporte, con sus 2,08 metros, ha logrado una hazaña espectacular: en el partido de dobles, por la Copa Davis, Karlovic asombró a todos con un saque que alcanzó la impresionante velocidad de ¡251 kilómetros por hora! De esta manera el croata rompió la marca de 249 km/h que estaba en poder del norteamericano Andy Roddick.

Karlovic y Roddick han sostenido una interesante “batalla” por el récord de velocidad y entre los dos tienen 4 de los 5 saques más rápidos…en la historia del tenis; aunque también es importante tener en cuenta que esta estadísticas se comenzó a utilizar a principios de los años ochenta, del siglo pasado, por tanto, quedan fuera no pocos tenistas, famosos por la velocidad con que expulsaban las pelotas en los saques.

Con 32 años, a Karlovic probablemente no le queden muchos más partidos por celebrar. Incluso, en el que impuso el récord, no pudo vencer la resistencia del dúo alemán que ganó el desafío y eliminó a Croacia de la Copa Davis; sin embargo, puede retirarse tranquilo, pues creo que pasará un largo tiempo hasta que otro tenista sorprenda con un saque superior a 251 km/h.

Apuestas, dopaje y otras desdichas del deporte

Los japoneses quedaron sorprendidos cuando conocieron la cancelación de un importante torneo de lucha sumo, por evidencias que probaban el arreglo de combates entre los peleadores; mientras los seguidores del ciclismo continúan tratando de entender qué ocurrió realmente con el “presunto” dopaje de Alberto Contador. Estos son apenas dos hechos que demuestran cuán complejo es el escenario actual del deporte. ¿Solución? Algunos directivos creen que una Agencia mundial anticorrupción, independiente y con amplios poderes, sería fundamental para combatir a las mafias.

La preocupación por la proliferación de las apuestas ilegales y el dopaje es enorme. En 1999, después de varios escándalos por corrupción, el Comité olímpico internacional (COI) apoyó la creación de la Agencia mundial antidopaje (AMA) que en su primera década de existencia ha desarrollado un buen trabajo.   Quizás sus resultados habrían sido mejores en ese período si las ligas profesionales de diferentes partes del mundo hubiesen reconocido la legitimidad de la AMA. En Estados Unidos ni la MLB, NFL, NBA y NHL se han “preocupado” por aceptar los estatutos de la AMA que buscan estandarizar la concepción del doping y, sobre todo, las sanciones a los implicados.

A pesar de los esfuerzos, los casos de dopaje han aumentado. Tal vez lo más preocupante no sea la “Operación Galgo” que involucró a importantes atletas españoles o la carne de res contaminada que supuestamente fue la causante del test positivo de Alberto Contador. En realidad lo que provoca más dolores de cabeza es la certeza de que en la lista de castigados faltan nombres—entre ellos el pelotero Alex Rodríguez— a los que se les ha comprobado el uso de sustancias prohibidas y, sin embargo, después de algunas críticas, nada parece cambiar para estos atletas que engañaron, pública y notoriamente, a todo el mundo.

Otro grave problema que afecta a la credibilidad del deporte es la proliferación de apuestas…ilegales. Ya no resulta extraño que las principales casas de apuestas patrocinen a clubes importantes, especialmente de fútbol. Para colocar su logo en la camiseta del Real Madrid o el Milán estas empresas han tenido que desembolsar millones de euros; pero la inversión es rentable, porque cada vez son más las personas que acuden a los sitios online con el propósito de ganar dinero a través de predicciones.

Sin embargo, este tipo de apuestas no preocupa a los directivos del deporte—no pueden correr el riesgo de perder a esos patrocinadores—, sino que ellos han centrado su atención en las mafias que controlan las apuestas ilegales e influyen en los resultados de partidos y torneos. En Italia probablemente nunca se olvide el gigantesco escándalo de 2006, por los desafíos arreglados en el Calcio. La Juventus de Turín perdió el scudetto, después que se comprobó que la administración del equipo compró a los árbitros. Todavía ese torneo lucha por recuperar la credibilidad perdida.
Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: