Los Ángeles Lakers y su 16to título…la leyenda continúa

Kobe Bryant supo reponerse de su pésimo inicio y ganó su quinto anillo de campeón

Kobe Bryant supo reponerse de su pésimo inicio y ganó su quinto anillo de campeón

Kobe Bryant nunca antes había estado en un séptimo juego de la final de la NBA y cuando más lo necesitaba su equipo, el mejor jugador del mundo (hasta que alguien no demuestre lo contrario), el hombre que ha decidido tantos partidos para Los Ángeles Lakers…supo reponerse de un pésimo inicio y condujo a su equipo al 16mo título de su historia.

En la primera parte el número 24 apenas encestó 3 de sus 14 tiros y esto fue fundamental para que los Boston Celtics llegaran al descanso con ventaja; aunque los Lakers recortaron la diferencia en el tercer cuarto y en la segunda mitad del cuarto decisivo,  Gasol, Artest y Bryant decidieron el partido.

Phil Jackson, el entrenador con más anillos en la liga (11), tampoco había tenido un séptimo juego en sus décadas al frente de los Chicago Bulls y los Lakers y de seguro nunca imaginó que uno de sus mejores jugadores en un desafío clave sería…Ron Artest. Ante las fallas de Bryant y Gasol, Artest fue responsable de mantener a su equipo cerca de los Celtics, hasta que las grandes estrellas tomaron control del juego. Creo que fue un triunfo merecido para el mejor equipo de la Liga.

El trío de Paul Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen no pudo sonreír esta vez ante los Lakers. Lo tuvieron muy cerca e incluso en el séptimo lograron pegarse a dos puntos, con 16 segundos en el reloj; pero no pudieron pasar de allí. El Staples Center celebra un nuevo título del equipo más mediático del baloncesto.

RESULTADO FINAL: LAKERS  4-3 BOSTON   (Vea el Box Score del último partido)
MVP DE LA FINAL: ¡Por supuesto, Kobe Bryant! El 24 obtuvo su quinto anillo de campeón, la misma cifra que obtuvo Magic Johnson y uno menos que Michael Jordan
LISTADO DE CAMPEONES DE LA NBA

Argentina, implacable en el Mundial

Diego en todas las poses posibles

Diego en todas las poses posibles

¿Quién pudo predecir que después de dos partidos en la Copa Mundial de Sudáfrica Argentina tendría seis puntos, cinco goles anotados  y ninguno fuera de Lionel Messi? Pero eso es precisamente lo que hace grande a esta selección: ¡el juego colectivo! Me parece que los albicelestes han sido la gran sensación en una Copa insípida hasta ahora. No porque hayan ganado los dos juegos, pues probablemente otros lo hagan, sino por el fútbol que están jugando. Frente a Nigeria pudieron anotar, al menos, dos goles; sin embargo, Higuaín perdonó en múltiples ocasiones.

Contra Corea del Sur, a pesar de los dos goles en la primera parte, parecía más de lo mismo. Entonces Diego Armando Maradona acertó con el cambio de Sergio “Kun” Agüero y en los 20 minutos que estuvo sobre la cancha el versátil atleta generó interesantes jugadas que culminaron, en dos oportunidades, en dos goles de Higuaín. Argentina no solo ganó, especialmente convenció.

No obstante, hay malas noticias. En la primera fecha fue la lesión de Verón, ahora la de Walter Samuel, dos veteranos necesarios; además, contra Nigeria hubo deslices defensivos y ante los coreanos el tonto error de Demischelis costó un gol.

Creo que pocas imágenes en el Mundial se comparan con los saltos, los abrazos de Diego desde el banquillo. Este Pelusa no se parece en nada al que mandó…ya sabemos a qué lugar, a varios periodistas después de la sufrida clasificación gaucha en Montevideo. Una prensa que no se cansó de buscarle las cosquillas y el Diego nunca ha tenido pelos en la lengua. En Sudáfrica viste lujosos trajes, tres diamantes en sus orejas; pero su lengua sigue igual de afilada.

El Rey Pelé se “atrevió” a contradecirlo (una vez más y yo que pensé que había una tregua fecunda entre ambas estrellas) y dijo que Maradona había aceptado el puesto de seleccionador nacional por problemas económicos. Diego simplemente respondió: “Pelé que vuelva al museo”.  Luego Platini criticó sus conocimientos del juego y su capacidad para conducir a tantos talentos y, por supuesto, Diego siendo Diego, no perdió ni un minuto en contraatacar: “todos sabemos cómo son los franceses, y Platini es francés. Cree que es mejor que todos”.

Un detalle interesante, esto fue lo que exigió Maradona en el centro donde se hospedan los argentinos: todas las habitaciones pintadas de blanco;  seis estaciones de Playstations;  10 platos diferentes en cada comida;  14 ensaladas diferentes en cada comida;  helado disponible todo el día;  remplazo de dos tazas de inodoros en su baño y un bidet con una silla caliente y un sistema de secado. ¿Cuánto costará todo esto? En realidad poco importa. Argentina convence y por eso, al menos esta vez, las palabras del Pelusa están muy justificadas: Argentina ha sido implacable.

Vea además: Carta abierta al señor Diego Armando Maradona

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