El hombre más malo del planeta en La Habana

Mike Tyson en La Habana, en 2002

Mike Tyson en La Habana, en 2002

Desde que se supo su presencia en La Habana, por aquellos primeros días de enero de 2002, varios periodistas de diversos medios extranjeros acreditados, con ínfulas de papparazzis, se apostaron en la recepción del hotel Meliá Habana. No todos los días aparecía la oportunidad de entrevistar al “hombre más malo del planeta”. Desde el elevador llegaron los primeros gritos, las imprecaciones. Los flashes de las cámaras inundaron el vestíbulo y el hombre, conocido mundialmente por su mal genio, perdió el control, la tomó con los periodistas y comenzó a arrojarles los objetos que encontró a mano. Ellos, sin declaraciones y pocas fotografías, tuvieron que retirarse del hotel. Él también lo hizo al día siguiente. La corta aventura habanera del boxeador norteamericano Mike Tyson no había terminado de la mejor manera y su nombre estaba de vuelta en los diarios, aunque en esta ocasión no por un nuevo y espectacular fuera de combate en una pelea. Esos tiempos parecían lejanos. Tan lejos que pocos lo recordaban como el campeón de peso pesado más joven del planeta. Ahora su figura iba asociada a los escándalos de todo tipo, sobre todo sexuales.

Sigue leyendo

A %d blogueros les gusta esto: