Green Bay vs. Pittsburgh, un Súper Bowl de difícil pronóstico

Cutler...la imagen de la desolación

Cutler...la imagen de la desolación

La tarde en el Soldier Field de Chicago lucía muy aburrida. Los Green Bay Packers iban delante 14 a 0, Aaron Rodgers no estaba del todo acertado; pero él mismo había anotado un touchdown por tierra y para complicar todavía más las cosas, los Chicago Bears habían perdido a su mariscal de campo regular, Jay Cutler, por causa de una lesión en la rodilla.

Todo parecía decidido; pero en el cuarto final finalmente el partido se puso muy interesante. Liderados por el tercer mariscal del equipo Caleb Hanie los Bears recortaron la diferencia 14 a 7 y volvieron a detener la ofensiva de los Packers. Quizás ese era el momento decisivo para lograr la igualada; sin embargo, la inexperiencia jugó un rol determinante en la intercepción lanzada por Hanie y que concluyó en un touchdown. 21 a 7. No obstante, cuando pensé dedicarme a otra cosa en la tarde, porque el ganador estaba definido, los Bears sorprendieron nuevamente con un rapidísimo touchdown que otra vez los colocó con posibilidades, 21 a 14.

Hubo tiempo para un último drive. Con el público de pie en un gélido oscurecer, los Bears llegaron hasta la yarda 27 de los Packers y…creo que manejaron mal el tiempo y con menos de un minuto en el reloj, Hanie, en el 4to down, lanzó otra muy fácil intercepción. Después de más de una década sin asistir a un Súper Bowl, los Packers retornan al juego más esperado del año y realmente nadie se acuerda ahora que en la semana 15 pocos creían que Green Bay llegaría a la postemporada. En el Súper Bowl XLV, los Packers se las verán contra…

PITTSBURGH STEELERS, CAMPEONES DE LA AFC
Los Steelers marcaron primero en el cuarto inicial y nunca más perdieron la ventaja, hasta concluir con un triunfo de 24-19 sobre los New York Jets.

Ben Roethlisberger jugará su tercer Súper Bowl en apenas un lustro; aunque esta vez no me parece que los Steelers aparezcan como principales favoritos al título. En 2006 la mayoría apostó por Pittsburgh frente a Seattle y tres años después, aunque con mucho más susto, el equipo con un mayor número de coronas en la NFL también cumplió con el favoritismo ante los Arizona Cardinals; pero… ¿qué pasará el 6 de febrero, en el Cowboy Stadium?

De acuerdo, dos anillos de campeón en la mano de Roethlisberger y seis banderas de monarcas en Pittsburgh establecen un punto muy fuerte a favor de los Steelers; sin embargo, en la NFL el llamado “momento” me parece que favorece a Green Bay. Esta es mi opinión; aunque las casas de apuestas y, especialmente, el criterio de grandes especialistas en el fútbol americano tal vez digan otra cosa.

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Pittsburgh y Green Bay, cada vez más cerca del Súper Bowl

Después de la primera mitad del partido, entre Baltimore Ravens y Pittsburgh Steelers, tal vez ni siquiera los más fanáticos seguidores del mariscal Ben Roethlisberger pensaron que era posible remontar el marcador. No era solo la pizarra adversa de 7-21, sino, especialmente, la manera en que los Ravens afrontaron ese partido, ante un estadio completamente en contra.

Sin embargo, en la segunda mitad parece que al terreno salió otro equipo. Resulta increíble que los Ravens apenas hayan llegado a 28 yardas. La defensiva de los Steelers siempre ha sido formidable; pero…solo 28 yardas demuestran una debacle de Joe Flacco y compañía.

Big Ben vuelve a impresionar. Su personalidad fuera de los terrenos sin dudas es cuestionable; pero con el ovoide en la mano tiene la suficiente sangre fría para decidir partidos cerrados (inolvidable el Súper Bowl ante Arizona). Su pase profundo en 3er down y 19 yardas para Antonio Brown cambió el curso del partido. Si lo interceptaban, pues sería en una mala posición para Baltimore; pero como sí conectó….Ahora los Steelers esperan por el ganador entre los Jets y Patriots.

RODGERS ¿HACE OLVIDAR A FAVRE?
El sexto clasificado de la Conferencia Nacional está a solo un juego de alcanzar el Súper Bowl. Los Green Bay Packers, apoyados en una noche casi perfecta de su mariscal Aaron Rodgers aplastaron a los Atlanta Falcons, el mejor equipo en la temporada regular. Rodgers fue sencillamente imparable y completó 31 de los 36 pases que realizó, con 336 yardas, 3 touchdowns y ninguna intercepción.

Con Matt Ryan sucedió lo contrario. Los Falcons comenzaron impetuosos y creí que luego de tomar la delantera por 14 a 7, gracias a las 102 yardas que corrió Eric Weems, en la devolución de kick-off de los Packers, pues el partido estaba por completo a su favor. Pero estaba equivocado, porque a partir de ese momento, los Packers marcaron 35 puntos de forma consecutiva y volvieron a ser la gran noticia de los play offs de la NFL.

De inmediato surgieron las comparaciones entre Rodgers y Brett Favre. Los números de Rodgers fueron muy buenos (Favre nunca alcanzó esas cifras en postemporada), pero de ahí a asegurar que “Rodgers había borrado el recuerdo de Favre de los fanáticos de los Packers” me parece exagerado.

Los Jets destruyeron el plan defensivo de los Dolphins

En sus dos primeros partidos de la temporada la defensa de los Miami Dolphins se las había arreglado para permitir menos de dos touchdowns a cada equipo (Bills y Vikings); pero Mark Sánchez, el mariscal de campo de los Jets de Nueva York, representó un reto superior (todavía Favre no está en óptima forma) y la secundaria de los Dolphins no pudo frenar los lanzamientos. Dos de estos pases, capturados por Braylon Edwards, salvaron el partido para los visitantes en la apertura de la temporada en Miami.

El primer de ellos, en el tercer cuarto, funcionó para que Edwards agarrara el ovoide y corriera hasta la zona final, para un touchdown de 67 yardas que puso delante en el marcador a los Jets por 17 a 14, luego que Chad Henne había dado la ventaja temporal a los Dolphins, con su pase touchdown a Brandon Marshall.

La otra atrapada de Edwards, de 20 yardas, en tercero y diez, con muy pocos minutos por jugar en el cuarto final y Miami detrás por solo un punto, posibilitó que la serie ofensiva de los neoyorquinos continuara viva y más adelante LaDainian Tomlinson se las arregló para anotar el touchdown que sepultó las esperanzas de los Dolphins.

De cualquier forma, hubo tiempo para la remontada, pues Henne condujo al equipo hasta la yarda 5 y 34 segundos en el reloj es suficiente para avanzar esa corta distancia; sin embargo, el mariscal fue interceptado y así terminó el invicto de los Dolphins.
Esta fue una derrota doblemente dolorosa, pues fue como local y, especialmente, ante un rival de la división. Los Jets, después de su débil comienzo ante los Ravens, han mostrado lo que se esperaba de ellos: mucha ofensiva y ciertos destellos de coordinación defensiva, elementos estos que los convierten en los más serios candidatos al título del Este de la Conferencia Americana.

DE LA TERCERA SEMANA
El gol de campo de 29 yardas que falló el pateador de los Saints de Nueva Orleans ante Atlanta, en tiempo extra, pesará al final de la campaña, cuando probablemente ambos equipos lleguen con marcas muy similares.
Además, el “peleador de perros”, Michael Vick volvió a lucir bien como titular de los Philadelphia Eagles y aportó 4 touchdowns y me gustó mucho el que logró por tierra, con un avance de 17 yardas. Aquí reapareció el mejor estilo de Vick, en los tiempos en que asombraba a todos por su condición atlética con los Falcons.

Impresionante lo de los Steelers sin Big Ben. 3-0 es más de lo que se podía esperar con el veterano mariscal Charlie Batch. Ningún otro equipo de la Americana ha sido más convincente que Pittsburgh.

Dos selecciones necesitaban ganar a toda costa para evitar una mayor humillación y lo consiguieron. Excelente la victoria de los Cowboys ante los hasta entonces invictos Texans, como visitantes. Lo mismo podía decirse de los Vikings. Favre quedó por debajo, aunque las 160 yardas del potentísimo corredor Adrian Peterson salvaron el día. Es cierto que el rival fue Detroit; pero por el momento respiran con más fuerza en Minneapolis.

La defensa de los Dolphins detuvo a Favre

A sus 40 años volvió a lucir lento, su puntería estuvo ausente y para colmo de males, la defensa de los Miami Dolphins no le dio un minuto de respiro. Son demasiados partidos en su espalda, poco entrenamiento en el verano, a lo que se unió la falta de varios de sus jugadores principales de la línea ofensiva. Todo esto propició que Brett Favre tuviera su peor día como mariscal de campo de los Minnesota Vikings.

En todo 2009, cuando Favre ilusionó a los Vikings con el Súper Bowl y estuvo muy cerca de llevar a su equipo al partido más importante del año, solo lanzó en el Metrodome  dos intercepciones. En la tarde del domingo, ante los Dolphins, sus pases fueron interceptados en tres ocasiones; además, su rating de eficiencia como mariscal resultó casi ridículo: 44,3.

Una vez más la ofensiva de los Dolphins estuvo ausente, así que volvió a corresponderle a la unidad defensiva ganar el partido y lo lograron de una manera espectacular: detuvieron al corredor más temido (me parece mucho más completo que Chris Johnson) de la NFL, Adrian Peterson, en cuarto down, en la yarda uno, con pocos minutos por jugar y apenas cuatro puntos de ventaja en el marcador.

Los Vikings dejaron a los Dolphins en solo 226 yardas y esto es muy preocupante. Cierto que el equipo ha comenzado con 2-0 por primera vez desde 2002; pero la poca efectividad de Chad Henne, quien solo lanzó el balón en 14 oportunidades y conectó en 9, de seguro ha despertado no pocas dudas entre los seguidores de los Dolphins.

De las series ofensivas, quizás la única impresionante fue en la que Brandon Marshall capturó un pase de 46 yardas de Henne y luego los Dolphins escenificaron cuatro jugadas de wildcat (yo pensé que esta formación, que produjo pocos resultados en 2009, iba a desaparecer con Marshall) que concluyeron en un touchdown de Ronnie Brown.

DE LA SEGUNDA SEMANA
El partido que más esperaba terminó con una aplastante victoria de Big Manning sobre el pequeño Eli. Los dos hermanos, con un anillo de Súper Bowl cada uno, volvieron a enfrentarse y Peyton aplastó a Eli, por 38 a 14; además, los Jets dejaron atrás el desastre de la semana anterior, con un excelente triunfo sobre los Patriots, por 28 a 14; aunque probablemente la pérdida por lesión de Revis será muy dolorosa. Muy mal el inicio de los Cowboys, especialmente de su pateador que falló un gol de campo, en el cuarto final, que pudo empatar el partido.
Michael Vick regresó a la titularidad de la NFL y aunque frente a él tuvo a la pobre defensa de los Lions, no se puede negar que el “peleador de perros” tuvo una tarde magnífica, con 237 yardas aéreas, dos touchdowns y 37 yardas por tierra.

Saints mostraron defensa de campeones

Una vez más Brett Favre mantuvo en tensión a los seguidores de los Minnesota Vikings; pero una simple revisión de su historia era suficiente para comprender que el veterano mariscal de campo regresaría para su vigésima temporada en la NFL.

El número 4 de los Vikings retornó a los campos de juego; pero el debut no fue el mejor, pues los campeones New Orleans Saints le permitieron a Favre solo 171 yardas, un solitario touchdown y gracias a un inusual despliegue defensivo dejaron a los Vikings sin puntos en la segunda mitad (14-9). En las primeras cuatro temporadas de Sean Peyton como director técnico, los Saints nunca antes habían ganado un partido en el que anotaran menos de 19 puntos.

Todos sabemos que la defensa de los Saints es uno de sus puntos débiles; sin embargo, lucieron bien en la inauguración de la temporada y mandaron un claro aviso para el resto de los contendientes, no solo de la NFC, sino de la NFL: los momentos de gloria, vividos en el Súper Bowl XLIV, en Miami, ante los Indianápolis Colts, podrían repetirse, incluso, sin llevar tantos puntos a la pizarra.

En el primer fin de semana de la NFL mi interés estará centrado en el partido de los Miami Dolphins que visitarán a los Buffalo Bills, en el “Ralph Wilson Stadium”. Otros desafíos que llaman la atención son: Cincinnati vs. New England, tal vez por ver cómo funciona el tan publicitado dúo de Chad Johnson—perdón, quise decir, Ochocinco— y Terrell Owens; también promete el duelo Dallas vs. Washington, en la capital norteamericana. De aquí me interesa ver la interacción de Donovan McNabb con su coach Mike Shanahan.

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